Y quizás has llegado hasta aquí y no sepas muy bien qué contarme.
Llevo más de nueve años acompañando a personas adultas que llegan con un nudo que no saben de dónde viene, o que sí lo saben pero no saben por dónde empezar. Si has llegado hasta aquí, algo te ha traído. Y eso ya dice mucho.

Desde que recuerdo me llamaba la atención esa pregunta. Por qué hay personas que atraviesan momentos durísimos y consiguen seguir adelante, y otras que cargan con un peso que no se explica con lo que se ve desde fuera. Estudié psicología buscando respuestas a eso.
Y lo que encontré fue algo mejor que respuestas: aprendí a acompañar a alguien para que encuentre las suyas. Me di cuenta de que lo que más me llenaba no era el diagnóstico, sino ese momento en que alguien empieza a entenderse a sí mismo y empieza a respirar diferente.
Con el tiempo me especialicé en trauma y en EMDR porque vi que muchas personas llegaban sin poder nombrar qué les pasaba, pero cargando algo de hace mucho tiempo que todavía les pesaba hoy. Trabajar desde ahí, desde el origen de verdad, es lo que me parece más honesto, y lo que más cambia las cosas.
La terapia empieza por poder sentirte cómoda siendo tú misma. Un espacio donde puedas hablar de lo que te preocupa, incluso de aquello que quizá nunca hayas contado, sabiendo que puedes hacerlo sin juicios. Desde ahí podemos entender juntas qué te está pasando y trabajar aquello que necesitas.
A veces, lo que sentimos en el presente tiene que ver con experiencias, relaciones o formas de afrontar la vida que hemos ido construyendo con el tiempo. En terapia podemos mirar juntas de dónde viene lo que te está pasando, qué hay detrás y qué necesitas trabajar para sentirte diferente.
La terapia se adapta a lo que necesitas en cada momento. Al principio quizá necesites un acompañamiento más frecuente y, a medida que vas incorporando nuevos recursos y te sientes más segura, iremos ajustando el ritmo. La idea es que lo que trabajamos en terapia pueda acompañarte también fuera de ella.
El modelo más consolidado en la comunidad científica, centrado en la comprensión y modificación de pensamientos y comportamientos.
Un enfoque que se centra en la persona a nivel global: sus pensamientos, sus emociones, sus comportamientos y su contexto vital.
Un modelo que pone el foco en cómo las interacciones entre las personas influyen tanto en el bienestar individual como en el colectivo.
¿Sientes curiosidad por saber cómo sería trabajar conmigo? Aquí te cuento algunas de mis principales premisas.
Considero que la conexión profunda con quienes consultan es esencial para guiarlos en el proceso terapéutico.
Me sumerjo en la perspectiva del paciente para entender plenamente sus experiencias actuales.
La privacidad de los pacientes es sagrada para mí; lo que se habla en sesión no se comparte con nadie más.
La sinceridad es un valor esencial para mí; todos los pacientes deben sentirse acogidos y libres de juicio.
Cuento con habilidades comunicativas para transmitir y clarificar las necesidades individuales.
Mantener la calma y el enfoque durante situaciones emocionales es crucial para un ambiente terapéutico positivo.
Creo que tienes derecho a saber con quién vas a trabajar. Aquí tienes mis credenciales, sin adornos:
Paso consulta en Las Palmas de Gran Canaria, en la zona de Santa Catalina. Si vives fuera de la isla, o simplemente te viene mejor desde casa, también hacemos terapia online por videollamada: las mismas técnicas, la misma escucha, sin desplazamientos. Solo necesitas un sitio tranquilo y ganas de empezar.

Por favor, rellena todos los campos y acepta la política de privacidad.

Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.